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Un blog donde se plasma pensamientos al aire, microrelatos y opiniones.
Mostrando entradas con la etiqueta Desahogo. Mostrar todas las entradas
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2026/04/23

2026: Lo que hubiera esperado


Prohibido usar la imagen. Derechos de autor
 

Estamos con 22 días de iniciado el segundo trimestre del año y la tendencia parece que no va a cambiar alrededor del panorama mundial. Claro, iniciamos el año bastante movido con la incursión de USA en Venezuela llevándose a Maduro, y luego la guerra de USA-Iran en donde no se ve que haya un salida para ninguno de los dos países; Israel fue el promotor de esa incursión estadounidense en esa guerra... Pero eso es política, y la verdad que la política me tiene un poco fastidiada. Porque lo que vemos actualmente no es política a la altura sino populismo y que viene del fascismo de dictaduras y autoritarismo. Pero no quiero hablar de política ni nacional ni regional ni mundial. No va conmigo, aunque a veces en mis redes lance pensamientos acerca del tema. 

Porque obvio, la política la hacemos todos porque la política es parte intrísica del ser humano que vive en comunidad dentro de una sociedad... Pero como dije, prefiero no hablar de política. 

Vamos a lo que realmente quisiera decir. Lo que hubiera querido de este 2026. 

Si bien estamos ya pasada la quincena del inicio del segundo trimestre del año, dejando atrás un primer trimestre lleno de incertidumbres; la tendencia no es clara. De hecho, puede pasar cualquier cosa porque, queramos o no, estamos a merced de las políticas de los gobiernos de turno, es un hecho, nos guste o no. Sin embargo, en el ambito personal no se inicio bien, a pesar de haber estado motivada con el inicio de mi propio emprendimiento, la situación familiar me tumbó por completo en mi estado ánimico.

La tendencia no parece cambiar, y la verdad, a estas alturas quiero que se acabe el 2026 porque siento que no logro levantar cabeza. Casi cuatro meses del año y tengo más en contra que oportunidades. Siento como si cuando empiezo a levantar cabeza, el Universo decide que no lo haga y me pone las pruebas más duras que pueda encontrar. Empecemos por el inicio: terminé el 2025 de la manera que no tenía en mente. De aquellas maneras en que mi mente ya jugaba con irse al más allá porque se siente tan cansada de ser incomprendida, y cansada de seguir luchando contra la corriente.

Obvio que las decepciones no desaparecieron. Aumentaron. De hecho estuvieron a la orden del día, pero preferí quedarme en silencio porque al fin y al cabo, y gracias a la terapia, estoy aprendiendo que en realidad nosotros somos viaje y no destino. Que estaremos en un lugar durante un tiempo, y luego nos iremos a otro. Practicamente son 4 meses del presente año que hubiera esperado algo diferente, en el sentido de un buen inicio, pero no fue así. 

Hubiera esperado un comienzo menos drámatico y más proactivo, pero la vida me tenía planeado otras cosas. Todo salió al contrario, y hasta la fecha no logro levantar cabeza como quisiera. La verdad, no sé lo que me depare en los siguientes meses, de lo que queda de este 2026. Falta casi 8 meses para que termine el año, y todo es impredecible porque los días van pasando como una ruleta rusa de subidas y bajadas inesperadas. Aunque deseo continuar con mi emprendimiento, tengo que reestructurar todo por los tiempos. 

Cuidar a mi abuela con alzheimir es un trabajo pesado y doloroso, una carga emocional muy fuerte y dolorosa. Y no sólo es eso, me detectaron que soy autista nivel 1 - Asperger- junto con los tres trastornos más fuertes que un ser humano pueda tener: depresión severa, ansioso y obsesivo compulsivo. Por eso esperaba unos meses iniciales de manera diferente pero no con la noticia de mis examenes de salud mental de esta manera y con la carga del cuidado de mi abuela con Alzheimer que cada día empeora más. 
 
Mi mente se va fragmentando cada día, debilitando, llegando a un punto en que tal vez algunos proyectos e ideas que pudieran ser geniales puedan quedar inconclusas, aún no lo sé. Sólo espero que en estos ochos meses, en estos días que vienen, pueda mejorar un poco. Hubiera esperado otra cosa, pero el Universo tuvo otros planes para mi, y a ver como sale en el futuro.

2024/06/02

A veces...

A veces solo quisiera desaparecer. Irme y no volver jamás. No regresar al lugar donde jamás fui feliz y que por el contrario, tuve mis días oscuros y era infeliz. Algunos le llaman "hogar", otros, "familia". Yo le llamo: el infierno disfrazado de "familia".

Y... lo peor de todo, es que todos hablan de "amor", "familia", " energías buenas", "Dios"; pero son malos seres humanos. Se tapan los abusos entre ellos, anulando las emociones de la víctima (yo) diciendo: "que lo mio no es nada en comparacion a lo de ellos".

Claro, como si ser abusada psicologicamente, físicamente, sexualmente y años después, a los 26, ser violada "no es nada". Son tonterías, claro.

Sólo quisiera desaparecer...

Y la idea de suicidarme, en estos momentos, no me parece tan mala. Después de todo, el mundo ha perdido el norte,  y los valores que antes era el eje de una sociedad, ahora ya ni aparecen.

El mundo ya no es cómo antes, eso lo tenemos claro. Pero tampoco es como antes el concepto de "familia" que tanto nos han enseñado. Hoy, se ha abierto los ojos y ese concepto que antes parecía algo bonito, te das cuenta que no lo es.

Porque familia no es el apellido o la sangre. Son los valores y principios que se comparten. Donde exista calidez humana, empatia, comprensión y apertura a lo nuevo.

A veces quisiera desaparecer, porque siento que nadie va a llorar por mi. Como dijeron una vez: "aceptaré tu decisión de irte, pero no esperes que vaya a visitarte a la tumba, porque no lo haré. Pudiste luchar un poco mas".

Pero esta luz se está apagando de a poco, ¿Cuánto durará? Ya las ganas de seguir se están yendo, también. ¿Vale la pena seguir si mis sueños y metas se ven cada día más lejano?

2024/04/15

Desconcierto

 Estas ahí, pero sin estarlo.

Revisas una y otra vez tu memoria. Nada. No encuentras absolutamente nada. Quieres entender, pero simplemente no; hay algo que te impide ver con claridad el panorama. Luchas con todas tus fuerzas para comprender la situación, pero es en vano. Sientes que todo esfuerzo es inútil.

Y ahora, su comportamiento te lleva al pasado, aquel que querías olvidarlo para siempre. Sin poderlo evitar, haces la comparación entre ella y la que fue tu amiga. Y deseas no haberlo hecho... ahora es más amargo que al inicio de tus pensamientos.

Miras hacía todos lados buscando algo, pero no encuentras nada. Y te sientes sola, engañada, molesta contigo misma por haber caído en su juego. Por no haber puesto límites desde el inicio; te sientes defraudada de ti misma por haber tenido ese corazón noble y empatico.

Te encuentras en un punto en que ya no sabes que fue real y que no. Dijo ser tu amiga, pero ha demostrado todo lo contrario. Ahora lo vez, y te produce tristeza y dolor. Te abrió una vieja herida comportándose posesiva e indiferente contigo. Sólo te busca para ella estar bien, y que tú le des esa atención que ella siempre ha necesitado.

Ahora que lo piensas mejor, ella ha sido siempre una narcisista oculta y que ha salido ahora porque abriste los ojos. Y aquí hay un factor clave: ella jamás te conoció. Conoció la imagen que tu le diste, para tenerla satisfecha y así quitártela de encima por un tiempo hasta que tu te volvieras a estar bien. Lo hacías para darte un oxígeno y renovar energías.

El otro error garrafal de ella fue decirte exactamente las mismas frases que te decía tu familia. Y ahí, tu sabias como revertir la situación y tener el control. Porque todos te han minimizado, te han humillado y te han hecho creer que vales poco. ¡Cuán equivocados estaban todos!

Te sientas un momento a recoger aire, lo necesitas. Sientes que ahora estás sola de verdad, y que detrás de tu espalda llevas un Karma muy grande que debe ser saldado a como de lugar. ¡Tus pecados te han pasado factura!

Lo entiendes así. Y sientes que ya no tienes fuerzas ni energías; te dejas al abandono, dejando que todo fluya a tu alrededor. Pecaste de ingenua, pero también Pecaste lastimando a otros, aunque haya sido de manera inconsciente. Y todo se paga en esta vida. Tu precio siempre estuvo ahí, y ahora es que lo aceptas.

La tienes de amiga, pero al mismo tiempo la mantienes alejada. Ya jugaste a su juego, ahora le toca a ella jugar el tuyo, y es muy probable que salga perdiendo...y tú también.

2024/04/05

Regresar...

 Habías decidido volver. Nunca dijiste cuando ni cómo. Sólo volviste. 

Al volver, ya no lo hiciste con la vieja esencia tuya; ahora era una nueva. Eres tú, pero más enfocada en ti como ser, aceptándote como eres: con defectos y virtudes, con débilidades y fortalezas. Decidiste volver con otra visión del mundo. Pero de tu propio mundo, no del mundo de los demás. Agradeces con infinito amor a ese cansancio mental y emocional que las personas que estaban a tu alrededor te fueron agotando cada día con sus actitudes de indiferencia, manipulación psicológica y sobre todo, drenándote tu energía valiosa.

Te diste cuenta, hace tiempo, que estaban a tu lado por interés, por miedo a la soledad pero no porque de verdad te apreciaban, te estimaban. Todo fue una mentira. Y sí, dolía como cuando estás en el infierno de haberte sentido traicionada. Tu círculo era reducido, y esas personas, que decían ser tus amistades, te enseñaron a no confiar más en las personas. Cada vez más, con el tiempo pasar, te ibas haciendo fuerte, pero cerrando tu nobleza y tu corazón. Te decían que eras una "desgraciada", ¡qué ironías de la vida! Precisamente eran esas mismas personas que te estaban convirtiendo así. 

Empezaste abrazar la indiferencia, y estabas más que consciente que de ahí, ya no había vuelta atrás. Que una vez ingresada en ese mundo, era muy poco probable que se pueda salir. Y con toda la tristeza, el dolor que tenías dentro de ti, tomaste una decisión que tal vez a ellos no les gustará, pero que a ti te liberará. Te quitará de las cadenas que te tenían atada, que no te dejaban ser tú.

Dicen que un animal herido es más peligroso que un animal bueno y sano, y aunque dudabas de esa veracidad, en esos momentos le dabas crédito a esa frase. Estabas herida, y estabas actuando con un peligro silencioso. "Así como llegaste en silencio, te ibas a ir en silencio". Y tú eres una persona de palabra. Te ibas a quitar de una vez por todas esas cadenas pesadas, crearías tus propias cadenas, y estas te obedecerían a tus ordenes. Se acabó.

Ya no esperabas nada de nadie. Por amor a Dios, ni siquieras esperabas algo de tu propia sombra. Así que volviste. Más fuerte, siendo tú. Mostrando tu real poder. Ibas a dar lo que recibías. Si te iban a dar migajas, entonces darías migajas. Te van a reclamar. Te van a decir que ha sucedido contigo, que no eres la misma, que antes eras diferente. Y eso, es sólo una estrategía barata de manipulación, y ya no ibas a caer en ese juego. 

Ahora ellos estarían en tu juego sin que se dieran cuenta. Usarias señales silenciosas, haciéndoles creer lo que su mente quiere creer. Les mostrarías imagenes con pocas palabras, o sin ellas, haciendo que invente una historia que les haga creer que tú mientes, porque eso siempre te decían, que tu mentias. Pobres ilusos.

Tú sólo les dabas lo que ellos querían ver, más no tu esencia real. Porque tu esencia real ya esta guardada, y es despiadad. Porque sabes que de tus labios saldrán palabras hirientes porque serán filosas. Ellos caen, y tú te levantas. Se acabó.

Regresaste a mostrar de lo que eres capaz. Y lo harás como la excelente estratega que eres. 


2024/02/04

2024: Nada que esperar...


Ha pasado treinta y un días de treinta y uno del primer mes. 

Ahora estamos día cuatro del segundo mes.

Y es raro, ¿o no?

Es raro porque por segunda vez en mi vida, la primera fue en enero del 2023, enero pasó volando. No lo sentí como en años anteriores que siempre enero demoraba los días en pasar. Me preguntaba, en ese entonces, el motivo del paso lento de los días del primer mes del año. Hasta un punto esa "eternidad" me estresaba porque quería que pasara rápido.

Cuestiones familiares más que otra cosa.

Y como en cada año, los buenos deseos siempre están presente. Los buenos augurios de un nuevo año, con esperanzas renovadas de que ese año será mejor que el anterior. Así pensé también por un buen tiempo, pero te das cuenta, a medida que avanza los días, las horas, los minutos, los segundos, que esa esperanza se pierde lentamente.

Caes en la realidad que lo único que cambia es el año, lo demás sigue igual. Muertes por ahí y por allá, peleas de políticos por intereses personales pero hablando en "nombre del pueblo", más problemas económicos, más angustiad y preocupaciones, y un largo etcétera.

Recuerdo que terminamos 2023 con guerras en el mundo, muertes, circo romano cortesía de los políticos e iniciamos el año, paradójicamente, a pesar de los buenos deseos, de nuevos cambios para bien, para ser mejor persona, de la misma manera en que terminó el 2023.

Y eso me llevó a una conclusión, muy a pesar, de que es mejor ya no esperar nada. No esperar nada de nadie, ni de las promesas hechas; aceptar esos buenos deseos por educación y desear lo mismo por principios y valores. El desear el bien a otro, el desear que el otro tenga bendiciones, es parte de la nobleza del ser humano correcto con educación, valores y principios.

El desear lo mejor a la otra persona es un acto de nobleza, de desinterés. Es poner en práctica el dicho "obra bien y tendrás frutos buenos". Un dicho propio, muy mío, que lo aprendí a lo largo de la vida, con aciertos y errores. Con equivocaciones y malas decisiones que fueron mis educadores en este continuo aprendizaje llamado Vida.

Enero dejó de ser el meme de los 80 días, o de los días eternos. Ahora esos días pasan sin piedad alguna, y si tuviste la oportunidad de atrapar algu a que otra oportunidad, bendecido sea. Y si no, igual serás bendecido pero ya no en ese momento sino en otro, cuando el destino lo diga.

Este año fue el que marcó mi inicio de una resolución que me ha costado aceptarla anteriormente: no esperar nada.

Ya no esperaré nada de nadie, ni de las situaciones. Aceptaré lo que la vida me tiene preparada: lo bueno, lo malo, la lección. Aceptaré lo que está en mis manos y puedo controlarlo yo, y lo que no, dejarlo ir.

Ya no se está para perder tiempo, ni que te lo hagan perder personas que no saben lo que realmente quieren en la vida. Siempre estarás ahí para quien te necesite, para quien necesite un consejo o un hombro, pero no para perder tiempo en cosas que no ayudan en nada ni ayudan a mejorar como persona.

Estas en el ritmo que debes estar, enfocado en en ti, en lo que quieres realmente. En tus sueños y objetivos claro. Lo mismo para los demás. Todos estamos a nuestros ritmo de vida.

Este año. 

Este 2024, será un año de altos y bajos, y lo mejor que uno puede hacer, es no esperar nada. Y trabajar para lograr sus sueños hacer realidad y cumplir con los objetivos que se han planteado. 

De igual manera, ¡Feliz año! Aunque sea publicado en el cuarto día de febrero y haya pasado enero volando. En un abrir y cerrar de ojos.


2022/12/31

Música

Diseño, bosquejo, de una portada de disco vinyl realizado por mí (LadyMoon6)
 

Se está yendo un año más.

El tiempo ha pasado volando sin que uno se diera cuenta; al menos yo ni me di cuenta en qué momento llegamos hasta este punto. Todo fue en un abrir y cerrar de ojos. Días buenos, días malos, pero días, al fin y al cabo. 

Desde hace algún tiempo atrás, yo venía sintiéndome de alguna manera inconforme conmigo misma. Sentía que no servía para nada bueno, que no me merecía nada bueno, tampoco. Y con ello, dejaba pasar los días simplemente viéndolos seguir su camino sin mayor entusiasmo; había perdido toda ganas de ver la vida de una manera positiva.  No había nada positivo que ver, o sentir, sinceramente. 

Para mí, toda esa palabrería del positivismo, de los buenos deseos forzados lo sentía tan falso, tan hipócrita que me producía sensaciones que no podría describirlo con exactitud. No tengo palabras tampoco para hacerlo, y no me nace hacerlo. Esa es la realidad. Mi realidad. Sin embargo, este año como todos los años la música ha sido mi refugio.

Por lo general, suelo escuchar de todo un poco, pero últimamente he escuchado esas canciones melancólicas que, en estos momentos de mi vida, me produce ciertas emociones que se sienten acompañadas. Los recuerdos vienen a mi cabeza, y los pensamientos que creía olvidado, también; esos mismos que de alguna manera u otra están presente en mi día a día, y que cuando tengo aquellos ataques de crisis, todo se vuelve intensificado.

Música clásica...

Hace años escuchaba música clásica, pero conocí el rock, el pop y me incliné por la diversidad del rock convirtiéndome en una rockera. Sin embargo, de vez en cuando, sueño escuchar música clásica para relajarme, inspirarme o simplemente olvidar de lo que sea que tenga en la cabeza.

La música es mi inspiración y mi distracción, una forma de perderme fuera de la realidad que vivo en el día a día. Hay canciones con las que me identifico y hay otras, que simplemente están sonando llenándome de inspiración e imaginación.

La música es vida en todos sus abanicos, y colores. 



2022/07/26

Me odio...



Estoy en ese punto de la vida en que mi mente no sabe si seguir, o, por el contrario, renunciar a todo. Estoy a tres años de cumplir 40, y mi mente está llena de ideas de todo tipo. 

"Que si soy joven para irme de este mundo"

"Que si ya estoy vieja y no habrá nada que cambie el destino; ese cual es estar sola con el sentimiento de culpa así no la tenga."

"De igual manera todos vamos a morir"

"Lo mejor es cerrar los ojos para siempre. Igual nadie te va a extrañar."

O la más clásica de toda mi vida: "¿Crees que alguien va a llorar por ti?"

Y aunque quiero tener un poco de fe, esta simplemente se esfuma delante de mis ojos. Quisiera pensar diferente, que lo que estoy viviendo es solo una pesadilla, que despertaré en cualquier momento.

Pero no.

Y por eso me odio a mí misma. Por tener un poquito de esperanza en una parte de mi ser. Y lo hago, porque estoy consciente de que no hay salvación para esta pobre alma. Simplemente, no tendría que haber nacido. Pero yo no decidí venir al mundo, sino que decidieron por mí; en contra de mi voluntad.

Paso las noches dando vueltas y vueltas de cómo sería el perfecto suicidio. Me pregunto si es mejor hacerlo sin aviso, o, por el contrario, hacerlo avisando para que alguien lea. No sé si... Pero ese no es el punto. El punto es... que me odio a mí misma.

Me odio por no haber tenido más firmeza hace tantos años, y haberme ido de la casa. De haber empezado a realizar mi vida de manera independiente en todos los sentidos. Sin embargo, como siempre fui agradecida por todo, decidí quedarme a cuidar de mis abuelos. Una retribución a lo que ellos hicieron por mí: darme una enseñanza, un aprendizaje de vida; cuidarme en el camino sinuoso de la vida.

Aunque aprendí a fingir muy bien que "estaba bien", cuando en realidad estaba muy rota, internamente; nadie notaba que, en esas ciertas ocasiones, en realidad estaba haciendo un esfuerzo por mantener el buen ánimo, luchando contra mi propia mente que me traicionaba a cada hora, luchando contra mis propias inseguridades provocadas por, ironías de la vida, mi propia familia.

Me odio a mí misma porque tengo sentimientos, por dejarme llevar por ese sentimentalismo que me hace ver vulnerable y no proseguir con mis decisiones firmes. Que me hace quebrantar por dentro, haciéndome escuchar como mi corazón se rompe en miles de fragmentos pequeños, cuál cristal es y que me recuerda que ni yo lo puedo proteger.

¡Pero que inútil soy!

¡Que tonta soy!

¿Será que seré importante para alguien?

¿Será que alguien vendrá a mi vida, aceptando a mis demonios incluidos?

Me hago muchas preguntas, me siento insegura, tengo miedo; y, sobre todo, me odio a mí misma por no poder ser sincera con mis sentimientos, con mis pensamientos. Me odio, porque de nuevo, caí en la oscuridad en la cual no sé si podré salir de nuevo. No sé si podré ver de nuevo aquella luz al final del túnel...

Veo mi navaja, filosa y letal. Me llama... ¿vamos de nuevo a cortarnos para aliviar el dolor que llevo en mi alma?

2021/09/18

Time to go

 

                                                          Diseño de reflejo de "Time to go" realizado por mí.
                                                            

Tu corazón ya estaba partido.

Tu alma ya estaba rota.

Te cansaste de luchar, y tu espíritu ya no da para seguir en pie. Todo son cuchillos filosos que te rodean, esperando la oportunidad precisa para atacarte... 

Sonríes. 

Aflojas tu cuerpo.

Despeja tu mente.

Esperas a que lo hagan. No lo harás tú, ni fuerzas tienes; tampoco quieres sacarlas. Cierras los ojos con los labios curvados, estas consciente que tu últimos minutos se acercan. Te entregas a la voluntad del ser supremo, o de alguien con poderes en el Universo. 

Sientes que la hora llegó, pero no pasa nada. Abres los ojos y los cuchillos filosos siguen ahí, estáticos. No hay movimiento, y piensas que tal vez están esperando alguna orden superior para su proceder. 

Sin embargo, te desesperas. Quieres acabar con aquello de una vez por todas, y no alargar ningún minuto más. Sientes que ya no puedes seguir en pie y continuar luchando. Prefieres cerrar los ojos, y dormir eternamente; para ti, la vida no vale la pena. Y tampoco es bella como los otros dicen que es, ¿acaso no se dan cuenta de lo cruel que puede llegar ser?

Tu mente está en blanco. Tu mente no acepta intrusos en su hogar. Tu mente está preparada para el final.

Tiempo de partir...

Quieres partir a un lugar donde puedas ser tú, donde puedas ser libre sin ningún tipo de atadura.

Tiempo de partir...

Sin mirar atrás. Sin sentir culpas. Sólo tú.

Ya es hora de partir.


2021/02/12

Dolor

Graffiti de la palabra "Dolor".

Ha existido días y días. 

Días en que ignoras el dolor que llevas por dentro, casi rozando la perfección. No sientes nada, y pones la mente en blanco obligándote a no pensar en situaciones que puedan incomodar creando malestares en tu cuerpo y que puedas producir algún tipo de dolor.

De ese que tal vez tu cuerpo no aguante.

Días otros en que tienes presente el dolor que se ha producido por tus recuerdos y por aquellos pensamientos de: "lo que pudo ser y no fue". De esos, en que hubieses preferido que todo fuera diferente y no lo que vives ahora. 

Te resignas.

Lo dejas.

Renuncias.

No puedes cambiar "la familia" que te tocó tener, pero si puedes crear una nueva. ¿Cómo hacerlo si las personas que llegan a tu vida después de un tiempo te apuñalan la espalda?¿Cómo hacerlo si aquellas personas que dicen ser tus "amigos", apenas y saben de ti?

Creaste esa coraza de protección para que no te lastimen. Para no sentir dolor...

Y cuando llega, inevitablemente, ese dolor que no puedes manejar, lo suplantas con los cortes de navaja que te haces en tu cuerpo. Quieres sentir ese dolor físico, que lo toleras; no deseas sentir el dolor emocional que te mata lentamente. 

Decides recluirte en tu cueva en silencio. Sin dar señales de ti y sólo para que sepan que "aún vives", pones imágenes deportivas. Pero tú realidad es otra. Tus emociones son otras. Tus pensamientos son otros.

Caminas en dirección opuesta al resto. Decides ser solitaria porque sabes que nadie podrá comprenderte. No podrán entenderte así lo traten una y otra vez con esfuerzo.

¡Ni tú misma te entiendes!

Y caes, de nuevo, en esa espiral de dolor que creíste haberla separado de ti. Sin embargo, jamás se fue. Se ocultó muy bien de ti y que ha salido de nuevo, al verte vulnerable. Al verte perdida en esos espacios de incomprensión.

Quieres estar sola. No decir nada, ni lo que sientes, ni lo que piensas, ni lo que sueñas. Quieres estar inerte. Cerrar los ojos y no abrirlos más. De no seguir sintiendo ese dolor que te carcome, que te mata muy despacio. 

Un corte.

Dos cortes.

Tres cortes.

Has vuelto a remplazar aquel dolor emocional con el dolor físico. Tu navaja volvió a ser tu mejor amigo.
 

2020/08/10

Tu corazón


Podrías reírte sin necesidad de cambiar tu expresión en el rostro. También, podrías preocuparte sin necesidad de expresarlo externamente. Pero había algo dentro de ti, que te impedía ser "sincera contigo mismo", y eso estaba lejos de las expresiones del rostro, o de la forma como miran tus ojos alrededor tuyo. Es algo más fuerte, más profundo...

Todo era cuestión de dominio de personalidad, ¿verdad?

Mirabas hacia adentro de ti, descubriendo muchas emociones, y otras cosas más; pero como siempre, lo dejabas pasar. Siempre te mentalizabas de que en algún momento todo iba a terminar, sea como sea, pero habría un fin. En otras ocasiones, no pasaba lo mismo. Sentías que no habría una terminación a lo que tenías. Y todo en ti, se confundía notablemente.

Cuando veías tus cortes en la piel, sentías el motivo de tenerlo ahí, como un alivio a todas esas emociones fuertes que hay dentro de tu corazón y que buscaban alguna manera de salir, pero no encontraba el camino. Y tú luchabas de manera ferviente para que no salieran y lastimara a alguien; querías que aquello permaneciera ahí, guardado bajo siete llaves.

Luego tenías en un cajón del escritorio, una libreta con hojas blancas que te servían para dejar escrito o dibujado lo que pasaba por tu cabeza, lo que tenias en tu corazón. Ambos heridos por la furia de la depresión que te aquejaba ya un tiempo. Y que con su inconforme ataque, en las noches en tus momentos más vulnerables, lo volvía hacer con más intensidad.

Tu corazón ya no daba más.

Tu mente estaba en blanco y saturado de muchas ideas. Pensamientos que corrían a la velocidad de la luz.

Tu ser estaba cansado.

Tu alma pedía a gritos irse de este mundo terrenal.

Volvías a mirar tus apuntes. Volvías a revisar cada palabra, cada dibujo abstracto que hacías y quedabas conforme, no satisfecha, pero sí conforme. Hacías lo que podías, con las ganas que tenías, y cuando tu mente y tu corazón no te atormentaba con sus cosas negativas. No le dabas nombre, tampoco querías hacerlo. Lo querías dejar así, al aire. Al ambiente. Que vuele a donde quiera volar.

Tú ya estabas cansadas, y todavía faltaba una cosa más por hacer: realizar un par de cortes en tu lienzo piel...  



2020/07/25

Color anaranjado





Los dos momentos de la vida que te siempre te ha gustado, a pesar de lo que sientas en ese instante o lo que hayas vivido hasta ese segundo ha sido el amanecer y el atardecer. Es ahí donde puedes sentir algo de "felicidad", y te hace sentir como si te transportaras a un nuevo lugar en donde la tristeza que te persigue, ya no lo hace y no volverá a molestarte más. Pero es solo una etapa corta, demasiado corta a decir verdad. 

Pero ya no te importaba mucho el valor del tiempo que estarías contemplando el color del cielo en esos dos momentos. No te molestabas en mirar el reloj, para saber la hora; sólo querías mirar la transformación natural y majestuosa de los colores impregnados en el cielo. Ese era tu momento de armonía, de tranquilidad contigo misma sin que te tenga que perturbar aquellos pensamientos, que llevaban días rondando por tu cabeza.

En ciertas etapas del día, después de ver el color naranja del amanecer, difundirse por el infinito, y de un naranja marcado, pasaba a un blanco porque se iba perdiendo con el pasar de los minutos. Y lo mismo pasaba con la noche. Cuando llegaba el atardecer, en donde el cielo azul y blanco se empezaba a transformar en un naranja pálido, para luego ser un naranja mas acentuado y finalmente darle la bienvenida a la noche. Y si había suerte, luna llena y algunas estrellas.

Pero no todas las noches era así.

Había noches que sólo el cielo estaba despejado y oscuro totalmente.

Sonríes, porque según la psicología del color, el anaranjado es un color que denota sentimientos de fuerza, determinación, alegría y triunfo. Pero al mismo tiempo, a ti, no sabes si a los demás, te entra como una nostalgia. Y es en esos momentos en donde pones en duda aquello de la psicología y sobre todo, la famosa "psicología del color".

Y es que a veces comparas ese color con las penas y tristezas que te toco vivir justamente en esos momentos del día, y en vez de sentirte "alegre" o "triunfadora", lo que sientes es como amanece un nuevo día y te preguntas: ¿Por qué sigo viva? y cuando anochece, te haces otra pregunta: ¿Será hoy que me iré por fin?

Pero todo depende.

Y tú optaste por seguir, aunque sin mucho entusiasmo. Sólo aprendiste a que tenía que seguir sin importar qué, y también aprendiste que a pesar de todo, y lo que puedas sentir, te acostumbraste a apreciar aquellos dos momentos del día y querer, un poquito aunque sea, al color anaranjado. 









2020/07/16

Al filo de la muerte



Te despiertas toda sudada, perdida en el tiempo y en el espacio. Otra noche, otra pesadilla. Esto ha sido así ya desde unos meses atrás, cuando sufriste una recaída y en tu desesperación de irte de este mundo, tomaste tu preciada navaja y empezaste hacerte los cortes en tu cuerpo.
Siempre en zona de no visibilidad.

Recuperas de a poco la respiración, vas calmando tus latidos del corazón, que por un momento te hizo pensar que se saldría del pecho. Respiras hondo, cerrando los ojos: "esto ya pasará", te repites una y otra vez.

Es las dos de la mañana, y esta vez te sientes más adolorida y perdida que otras noches. Supones que es normal, porque de a poco vas perdiendo sangre. Sonríes con nostalgia, porque sabes que si te vas de este mundo, tu perrita no tendrá la seguridad de ser bien atendida.

Por ella te quedas.

Por los humanos, no. Los humanos no valen la pena, en realidad. Porque ellos son buenas personas de frente a ti, pero malas a tu espaldas. Igual, tú nunca te enteraste de absolutamente nada porque siempre has vivido apartada del resto, hundida en la música que suena a través de los audífonos que siempre llevas.

Tú siempre has practicado el famoso llamado "distanciamiento social".

Te acuestas de nuevo, sabiendo que no encontrarás conciliar el sueño como horas atrás, y quieres evitar aquellos pensamientos que te atormentan día tras días, noche tras noche. Coges un libro, el primero que encuentras, prendes la lámpara de noche y te pones a leer.

Tu perrita se acurruca en tus pies, y sigue durmiendo. Por esa noche, es ignorante de lo que sientes, de lo que estás pasando. En la mañana, se apega a ti, y no te deja tranquila, intuye que sientes algo malo. Intuye que tal vez, un dia o una noche, decidas irte para siempre...

2015/06/22

¿Por qué?

Siempre vives preguntando el porqué de las cosas. No te satisface ninguna respuestas, y buscas sin cansarte hasta encontrarla. No te importa el tiempo, es lo de menos. 

Hasta el momento has encontrado la mayoría de las respuestas, pero hay algunas sobre el comportamiento humano que aún no te conforman. ¿Por qué los seres humanos tienden a mentir? ¿Por qué los seres humanos nunca se conforman con las cosas que tienen? ¿Por qué actúan como si fuesen a vivir eternamente?

Siempre has sabido que si no llegas a aceptar la muerte como parte de algo natural, no entenderías lo que es vivir la vida. De disfrutarla en todas sus magnitudes: sueños, fracasos, tristezas, frustraciones, dolor, y un interminable etc. Has tenido presente, durante tu vida, que hay respuestas para cada pregunta, y que no hay respuestas para otros tipos de preguntas. Sin embargo, sigues buscando, porque no te conformas, y no aceptas que el comportamiento humano es tan impredecible como un partido de fútbol entre un equipo "grande" y un equipo "chico". 

La vida da sorpresas en los momentos en que nadie se lo imagina. Y ahí es donde intervienen aquellos "religiosos" diciendo que es obra de "Dios". ¿En realidad es obra de él, o es un resultado que se presenta después de tanto trabajo que ha hecho el ser humano? Unos lo llaman "Milagro", mientras que otros le llaman "Destino". Así funciona esto, ya deberías saberlo, pero no te satisface la simple respuesta.

¿Acaso eres como los demás que buscan respuestas complicadas a preguntas sencillas?

¿La vida es complicada?

¿Por qué no aceptar las cosas y seguir, si después de todo tú tienes tu vida y los otros la suya?

¿Por qué quieres salvar a todo el mundo, aún cuando esas personas son insalvables?

Miras al cielo estrellado, que justamente está así en la noche en donde más tienes confundida tu cabeza y tu corazón. Justo en esa noche en que no has parado de llorar, porque no conoces otro método para desahogarte. No te lo enseñaron, ni tu lo investigaste por tu cuenta. 

Llevabas noches así, sin dormir. Y si dormías, sólo era un par de horas, y te levantabas al día siguiente más cansada de lo normal. Tu cabeza aún quiere entender una pregunta sobre la mentira que siempre dice el ser humano para "salir del apuro".  

Sabes por experiencia propia lo que es la mentira. No porque tu la hayas dicho en algún momento de tu vida, sino porque desgraciadamente te has encontrado con personas que te han mentido, y hasta de forma descarada insultando tu inteligencia. Y eso es lo que te duele, hasta el día de hoy. Es eso lo que te ha llevado a encerrarte en tu caparazón como si fueses tortuga. 

Tienes miedo.

Mucho miedo.

No soportas la idea de volver a pasar un calvario con una persona que un día te dijo mil promesas, y que al día siguiente te aparta de su vida, porque todo lo que te había dicho eran mentiras. Y eso es lo que más te enoja. Puedes aceptar muchas cosas, excepto que le falten el respeto a tu inteligencia y a la confianza depositada. Si falla en una de las dos, o en las dos, todo esta perdido. Porque tú te vas por tu camino, y a esa persona la sacas muy elegantemente de tu vida.

Miras el cielo por última vez con lágrimas en los ojos, en llanto silencioso. Y te vuelves a preguntar: ¿Por qué te mienten tanto, hiriendo tu noble corazón?

2015/02/28

De aquellos dìas

Hay días y días, unos en los cuales tienes la sonrisa más grande y estúpida en el rostro, y otros en los cuales estás más seria de lo normal. Porque va acompañado de un silencio que no es propio de ti. Y no falta ese alguien que pregunta: ¿Estás bien? Te veo extremadamente en silencio. Y por dentro tú dices: ¿No ves que no estoy bien? Pero eso no sale de tu boca, sólo un: no pasa nada, estoy bien. Sonríes.

Hay días y días en que piensas que deberías dormir para no despertar más, porque no sabes como lidiar con tus propias emociones. Hay días de lluvias que te relajan, y te transportan al mundo de los recuerdos nostálgicos de lo que un día fue extrema felicidad para ti, y hoy ya no lo es. Y hay días de sol y cielo despejado que te transmiten el mensaje de lo bonito que está y que todo tiene un "color esperanza y fe". Pero tú ya perdiste la fe de a poco.

Hay días y días en que sólo dejas hablar al corazón a través de las letras y palabras escritas en un papel, en forma de poema. Aunque nadie lo entienda, excepto tú. Y hay días en que te olvidas de las redes sociales, y de tu vida social en persona, y sólo contemplas la salida de la luna a la cinco de la tarde, o la lluvia que empieza a caer sobre las personas y asfalto.

Hay días y días, noches y noches, que el insomnio te acompaña, y lo curioso es que no estás pensando en nada. No sabes que sentir, o como interpretar tus emociones; no sabes como reflexionar desde un punto de partida sobre los acontecimientos sucedidos en días anteriores. El insomnio te acompaña en tu dolor, y la luna te abraza mientras lloras abrazando a tu almohada. O la lluvia te acompaña en esos momento de desahogo: el cielo también llora.

Hay días y días, en que tu corazón pide a gritos morir. Ya no desea vivir, pues lo han destrozado con mentiras, y juegos. Hay días en que piensas que la gente a tu alrededor te miente descaradamente, porque ese es su "hobbie"; aunque ellos digan que es para "protegerte", porque te "aman".

Hay aquellos días en que lidias tu propio calvario, tu propio infierno. Nadie lo sabe excepto tú, tu alma desgarrada por los acontecimientos negativos que se suscitaron a tu alrededor. Quieres ser positiva, pensar que todo esta bien, que todo es una simple pesadilla, que alguien vendrá abrazarte, y no dirá nada para no arruinar el momento. Sólo estará ahí, para escuchar ese corazón herido.

Aquellos días que salió lo que tanto buscabas, y saltas de felicidad, de una manera moderada. Nadie debe enterarse de tu felicidad, sientes que te la pueden arrebatar. Y aquellos días que sigues en esa búsqueda, y que no sabes en quien apoyarte, porque ya no confías en nadie, ni siquiera en tu sombra. Te han mentido tantas veces, que dudas que las siguientes palabras que te digan aquellos "que te quieren", sean verdaderas.

Coges una pluma y papel, y haces lo que sabes hacer en esos casos: escribir.


2014/02/03

Con el pasar del tiempo...

Con el pasar del tiempo, aprendí que no hay que darle importancia a cosas que en realidad no valen la pena, y eso incluye a las personas. Tal vez me diga a mi misma que fue tarde, pero para otros, fue justo a tiempo. Cuando miro hacía atrás, y veo todo lo que he recorrido, me pregunto ¿Sigue valiendo la pena que desperdicie mi vida en personas a las que jamás les interesé? ¿En verdad he perdido el tiempo en personas que no debía, y ahora ya no hay nada?

Muchos me han dicho que no es tarde, que por el contrario, me admiran porque no caí de manera tan estúpida ni llegue a tocar fondo para darme cuenta de que la vida es bella. Me admiran, por mi capacidad de fortaleza ante las adversidades, pero llega un punto en que me detengo y pienso ¿Vale la pena seguir luchando contra la corriente? La respuesta es sí. Sí, porque es mi vida, no la de los demás, la que sigue latiendo, dándome muchas oportunidades para seguir creciendo y aprendiendo. Sí, porque al fin y al cabo, soy yo la que dejo en alto mi nombre siendo como soy, no viviendo de las apariencias.

Recibí una dura lección de parte de mi padre, pero la verdad, es que fue el quien quedó en ridículo y no yo. Fue él, quien con sus acciones de mala fe, demostró que clase de persona es, y que familia tiene. Sobre todo, que clase de padres tuvo, que parece que jamás en su vida le hubieran enseñado un poquito de educación y respeto. Duele, porque es mi padre, pero me alivia, porque fui yo quien tomó la decisión de no estar a su lado, porque, conociéndolo como se lo conoce, quien sabe si me hubiera dejado plantada con promesas falsas, como siempre ha estado acostumbrado actuar.

Y sobre todo, no le tengo confianza a un ser que sólo vive de las mentiras y actuando con mala fe. Y como él, hay muchos en el mundo. Por culpa de él, no me he dado la oportunidad de conocer más gente maravillosa, que si hay, pero por mi temor a salir herida, no los pude ver.

Con el pasar del tiempo, mi vida seguirá su rumbo, ahora tomando nuevas oportunidades, conociendo personas. Olvidando ese pasado amargo, que no me lleva a ningún lugar. Para muchos, mi ejemplo es de lucha, sobreviviendo sin haber caído en el fondo del abismo, siempre siendo honesta, sincera, cordial, educada; porque cuando uno va por la vida actuando con esas cualidades, las puertas siempre se abrirán, aunque sea un poco tarde, lo harán. Mientras que otros, como mi padre, la gente los van dejando solos y abandonados. 

Y las puertas para ellos, se cerrarán para jamás volver abrirse.

2013/12/30

Carta a mi padre


Querido padre:

Te escribo esta carta, no con el afán de pedirte una migaja de tu tiempo o de tu sucio dinero. Te escribo esta carta para expresarte lo siguiente:

En la vida todo se paga. Si das maldad, te regresará esa misma maldad en doble cantidad o hasta más. Hay un Dios enojado por tu accionar, y yo sólo dejé en sus manos la situación para que sea él quien te juzgue. Él te creo, y de la misma manera, él te puede eliminar. Detrás de mí está el ángel de la muerte, y él vio todo el proceso y tu actitud; pasará informe a Dios y créeme, lo que se viene jamás lo olvidarás.

Nunca te pedí nada, ni te rogué ni lloré por ti o porque me dieras algo material. No me interesaba. Sólo pedí algo justo. Pero veo que las acciones honradas, justas y de buena fe, en este país y en el mundo, no existen. Más puede el poder del dinero, que la justicia y los valores. Pero te comento algo: el dinero hoy está, mañana no. Hoy vives, mañana mueres, y todo lo que obtuviste, quedará aquí, en la tierra, pudriéndose con el paso del tiempo.

Te digo una cosa, y tenla en la mente siempre: tú no vales nada. La gente te odia, y esa misma gente está esperando porque caigas, cometas un error, para cobrar lo que les corresponde por derecho y por obligación. Tranquilo, yo no estoy en ese grupo. ¿Sabes por qué? Porque yo no pierdo mi tiempo valioso en ratas como tú, ni me interesa.

Sólo tú sabes lo que has hecho. Y yo también. Y las demás personas involucradas directamente o no. Pero también lo sabe el ángel de la muerte, Jesús y Dios padre todopoderoso. Y son ellos, que son autoridad suprema, divina, quienes te juzgarán y te castigarán. Porque yo soy la niña de los ojos del ángel de la muerte, soy su princesa, y tú has osado de perturbar mi calma y mi paz.

Tal vez no te enseñaron que no debes jugar con fuego. O si lo hicieron, jamás pusiste atención en clases o en casa. O simplemente, no te dio la gana de aceptar las cosas que se te enseñaron o dijeron.

No sé porque tú eres así, tampoco quiero ni me interesa saberlo. Pero sé que si sigues jugando así, te vas a quemar de la peor manera, y no sólo tú. Los que están alrededor tuyo, también. ¿Te perdonarán por haberlos metido en la boca del lobo y haber jugado ahí, sabiendo que no saldrían vivos? Quien sabe…

Te escribo no para que la leas, sino para que la lean las personas del mundo, y sepan qué clase de ser humano eres. Una escoria envidiosa del éxito de los demás; una rata que juega sucio para estar en el centro del universo. Pero, ¿sabes una cosa? Las personas así como tú, tarde o temprano terminan donde les corresponde. Espero que Lucifer te haya separado un cuarto en el infierno para darte la bienvenida. Pero creo, y estoy más que segura, que ni él te quiere ahí.

De todas formas, querido padre, te agradezco que hayas perdido tu tiempo en hacer todas esas atrocidades injustas e injustificadas contra mí. Te preguntarás por el motivo de mi agradecimiento, cuando líneas arriba dije cosas al aire. La razón es una: yo soy importante en tu vida. Si no lo fuera, ¿por qué perderías el tiempo peleando por una casa que es algo material y no tiene tanto valor? ¿Acaso no te enseñaron que con el tiempo las cosas materiales, incluido una casa o un carro, van perdiendo valor? Si jamás fui alguien especial para ti, ni fui tan importante, ¿por qué perdiste tu tiempo en hacer estas acciones? Te comento algo: toda mi vida te ignore, te fui indiferente. ¿Sabes por qué? Porque tú no vales nada. Sólo eres alguien, que por desgracia se cruzó en el camino de mi madre y me dio vida.

Y eso te enfureció. Esa indiferencia e ignorancia de mi parte hacia la tuya. Te enfureció que yo fuera feliz, y que hiciera mi vida sin tomarte en cuenta. Te enfureció que jamás hable de ti o te piense. Y tú, cual niño envidioso de la felicidad y del éxito de los demás, jugaste sucio, hablando de mí, gastando energías en mentiras, haciendo creer a los demás que era verdad. Pero las mentiras son como los castillos de naipes: mientras más las vas creando hacia lo alto, el viento, en algún momento pasará, y con sólo tocar un naipe, se derrumba todo ese castillo lleno de falacias. Y queda al descubierto, tu verdadero ser.

Mi vida, querido padre, es mi vida, y tú jamás formaste parte de ella. ¿Eso te enfureció? ¿Qué no fuera como tú? ¿Qué no me molestará en tomarte en cuenta? No lo sé, padre. Pero de todas formas, gracias por hacerme saber, de la peor manera, del juego sucio que hiciste contra mí, que yo sí forme parte de tu vida, que me pensaste cada segundo, cada minuto durante muchos días, por muchos años. Gracias, por hacerme saber que siempre estuviste “pendiente” de mí, así sea para desalojarme de la casa, que por derecho me correspondía.

¡Qué injusta es la justicia terrenal!

Pero la justicia divina, esa si es justa y si llega. Tarde, pero llega.

El daño está hecho. Pero te digo una cosa: sólo te dañaste a ti mismo, no a mí. A mi dejaste saber que siempre fui importante en tu vida. ¿Qué otra explicación tienes que darme, para justificar tu accionar? Si yo no hubiera sido importante en tu vida, no hubieses gastado dinero, ni energías en buscar la manera de botarme de la casa. Pero lo hiciste, planeaste cada acción tuya, gastando, y eso demuestra que siempre estuve presente en tu vida, mientras que en la mía, tú no aparecías nunca.

Si me preguntan quién eres, yo sólo decía: un hijo de puta que no sabe qué hacer con su tiempo y con su vida. No sé quién es. Y seguí. ¿Eso te molesto, padre? Jamás te pensé, ni perdí mi valioso tiempo en ti. ¿Para qué?

“Hasta para hacer maldad, esa persona demuestra cuán importante es la persona afectada en su vida.”

Una frase que aprendí con el paso de los años.

Y es verdad.

Si yo no te importaba, ¿para qué seguiste peleando por algo material? ¿Para qué perdiste el tiempo buscando las mil maneras de lastimarme? ¿No pudiste dejar las cosas ahí nomás? No, veo que no. ¿Sabes por qué? Porque siempre fuiste avaricioso, envidioso. Y tú no querías perder algo material. Peor perder ante mí, que demostré, con honradez y verdad que todo lo que se estaba haciendo era mentira; perder ante mí, que yo si demostré, que tú nunca fuiste importante en mi vida, y que jamás perdí mi tiempo en pensarte o anhelar un tiempo de padre-hija. Y eso tú no lo aceptabas.

Me da pena tu accionar. Y no te equivocas al leerlo. Tú generas pena y lastima. La gente piensa que de verdad estás loco, que nunca te enseñaron el valor del amor, de la bondad y de la familia. Es una pena, que todos piensen así de ti, y no yo. Como te dije, yo no pierdo mi tiempo en ratas que generan pérdidas.

Todo se lo he dejado a Dios… Y al ángel de la muerte.

Con cariño;


La hija que jamás perdió tiempo en ti.

2013/10/21

Insomnio






He perdido la cuenta de cuantos días, exactamente es que llevo sin dormir.

Y no es precisamente por estudios.

Yo sufro de mucho estrés, mi sistema nervioso está casi en el colapso. No entiendo como es que no me he vuelto loca, sinceramente. Al principio, llevaba cuenta de cuantas noches no podía dormir, pero, finalmente, el cansancio y el olvido, creo que debido a la edad (ojo que soy joven. No paso de los treinta años), provocaron que dejara de un lado esa manía de contar las noches que me pasaba en desvelo.

Pero últimamente, todo se acumuló. Fue un golpe bien duro, que me desequilibro.

Descubrí, más bien acepte, que sufro de dislexia (en otra entrada les explicaré de que trata esa enfermedad), y por ahí, creo que también de defecit de atención. ¡Cómo me cuesta estar concentrada en una sola cosa! Yo casi no puedo poner atención a una sola cosa, o cuando me hablan. Mi cerebro sigue trabajando con ideas o pensamientos, que a veces raya en lo negativo que me llevan a la depresión.

Ah, esa es otra. Sufro de depresión crónica. ¿Mis días de volverme loca están contados? No lo sé. Puede ser. 

Estoy empezando a creer que existe los milagros. 

Pero ahora, con la enfermedad de mi abuela, no sé como reaccionar, como actuar. Mis amigos me han aconsejado que vaya a donde una psicóloga, cosa que lo voy hacer. Pero desgraciadamente, por falta de dinero, no podré seguir yendo continuamente. Así que, es como si nada, y seguiré en lo mismo. 

Sólo queda resignarme, sentarme y esperar. 

Esperar que esta pesadilla en vivo se acabe. Y tal vez, pueda volver a encontrar el sueño tranquilo y relajado que he perdido desde hace meses.

PD: Esta noche, como otras tanta, no puedo dormir. Por eso me senté a escribir esta entrada, que para muchos, no sigbnificará nada, pero para mi sí. Por lo menos me he desahogado en algo, y eso me ha aliviado (?) En fin. Veremos cuanas noches de hermosa luna, me tendrán despierta sin poder dormir.  

2012/07/23

Decir: te amo

Hace un mes me paso lo que no quería que me pasara: mi novio me corto. Me alego las excusas más baratas que pudo haber encontrado, o que en ese momento se le vinieron a la cabeza. No sé. De por sí, lo había visto extraño tiempo atrás, siquiera sería unos dos meses antes de que me cortara, y eso me puso en alerta, algo estaba pasando. Yo quería ser la novia perfecta -error garrafal de mi parte-, no le cele ni le dije nada. Pero de un momento a otro, mi relación se desmoronó terminando en la ruptura.

Tiempo después supe que él había mentido, no sólo a mi persona, sino que también le mintió a otras personas alegando excusas que no tenían sentido. En fin.

Él tuvo el descaro de mirarme a los ojos, de mentirme. Le dije, no una, sino dos veces, que había otra persona de por medio, cosa que él lo nego con toda la seriedad del mundo. Yo como estupida, le creí, y le pedí disculpas. En la madrugada de un lunes, sin poder dormir, había decidido entrar a twitter y ver algunas publicaciones cuando leí la de él que le decia a esta niña - porque si señores y señoritas, mi novio de treinta años me había puesto los cachos con una colegiala- le decia que la amaba mucho. Ya sabran el impacto que tuve al leer ese tweet. No dormi en el resto de la noche.

Y a ese punto es que voy.

Decir "te amo".

¿Cómo puedes decirle a alguien que amas si recién lo conoces y recién lo tratas?

Cuando mi ex me conocio, me dijo que se había enamorado a primera vista de mi, que yo era la mujer de su vida, con la cual quería casarse y formar una familia. Publico por todas las redes sociales su "amor" hacia mi persona. Lo mismo hizo con esta niña. Las mismas palabras, las mismas acciones. Eso me demuestra que esta persona no sabe valorar a su pareja, y que tampoco sabe valorar al amor como tal. Que no sabe amar como se debe.

Decir te amo, no es decirlo a la ligera. Toma tiempo. No es que yo conocí a alguien, me atrajo y enseguida le digo te amo. El te amo de ahora, el que viven los adolescentes y los jóvenes, es un te amo superficial, mientras dura la relación de manera "color de rosa". Pero cuando las cosas se ponen feas, y ya tratas a la persona, vas conociendo el caracter, esas mismas palabras pueden perder peso. Es un "Te amo" sin sentimiento ni emociones. Es demasiado usado.

Decir te amo a alguien, es con el pasar el tiempo, después de haber conocido a la persona, de haber sido amigos por un tiempo, y cuando te das cuenta de que de verdad esa persona vale la pena que este a tu lado. Porque amar a alguien es amarlo con defectos y virtudes, en las enfermedades y en la salud, en los buenos momentos y en los malos; eso no lo entendio mi ex novio. Sólo me amo, cuando estabamos bien, cuando no había ni asomaba una sombra de malestar o de enfermedad.

Muy al contrario de él, yo opte por manejarme con un perfil bajo en las redes sociales, interactuo cuando es de interactuar, escribo cuando es de escribir, busque ayuda profesional -si señores y señoritas, estoy con un psicológo- y opte por quedarme soltera por un buen tiempo hasta conocer a alguien que valga la pena y pueda, tal vez, volverme a enamorar.


Decir te amo, es hacerlo con sentimiento y emociones, no decirlo por decir. Pero eso no lo entienden las personas en la actualidad, por eso vemos rupturas, divorcios. Porque todo fue a la ligera, no con conciencia y a profundidad. Decir te amo a alguien, debe hacerselo con la mayor sinceridad posible; no decirlo por decir, porque nos parecio bonito y ya. No, así no son las cosas.


Pero hemos abusado tanto de esa palabra que ya no se sabe si son de verdad o por mero compromiso. 


Al final, sólo el tiempo dirá lo que tenga que decir. Dirá si valió la pena haber dicho "te amo" a esa persona o simplemente fue una ilusión del momento.

2011/06/23

¿Por qué Dios, por qué?

Me pregunto una y otra vez, más no obtengo respuesta. ¿Pregunta complicada? ¿La vida es complicada? ¿Dios de verdad me ama y me quiere? Yo, lo dudo. Mucho.

Sé que la familia no se escoje, los amigos si. Gran diferencia, y es aquello lo que marca realmente la sociedad de hoy en día. Lo que no me cabe en la mente, sinceramente, es que vivamos pensando todavía como en el siglo XIX o siglo XX, viviendo del que dirán. Me gustaría aplicar la frase que una vez leí en la biblia, que Jesús dijo: El que no haya cometido ningún pecado, lance la piedra. Es obvio que nadie va a tirar, porque todos cometimos, aunque sea un pecado.

Esa es la ley. Así se maneja las cosas.

Pero conmigo, es como si todos se descargaran de sus malos momentos, de sus pésimas experiencias o yo que sé. Pero lo cierto, es que yo termino pagando los platos rotos de la mayoría de las personas. Y encima, ni siquiera me enteré en que momento fui elegida para eso, ¡que horror!

Estoy consciente que mi familia no es la mejor, tampoco es la peor; simplemente es la más desastrosa, complicada y hasta suicida. ¿Estoy siendo cruda y ruda en mis palabras? No lo creo, no señor. Yo los adoro, como no tienen idea, pero todos tenemos un límite al cual llegamos, y el mío, hace rato se pasó y ahora esta sobregirado y me está poniendo el foco rojo que indica: ¡Alerta, alerta, vas a perder la cordura en 5,4,3,2,1...!

Y la noche anterior, todo exploto cual bomba estaba ya prefabricada y destinada hacer volar todo en pedazos. Yo ya no aguanto. La idea del suicidio no me parece tan mala, después del todo. ¿Por qué? Sencillo. Ataco el punto sensible de ellos: las emociones, los sentimientos. Se harán preguntas estilo: ¿por qué se mató si era una buena persona? ¿qué problemas tenía para tomar una decisión así? ¡Mira que era joven! ¿Será que la familia nunca le prestó la atención debida? Cosas así. No me digan que eso no pasaría, porque sé que si va a suceder. Así se manejan los seres humanos.

Y yo no creo en ellos. Ni en Dios.

No me entra en la cabeza que me haya puesto una familia tan jodida, y encima tan enfermiza que hasta me da nauseas de ver ese amor excesivo de mis abuelos para conmigo. No respetan la vida de uno, quieren hacerse las cosas como ellos dicen, no como son en la realidad. No me mal entiendan, yo también los quiero mucho, pero hay un límite, el mío se limitó y hasta se murió.

Siento que ya no tengo fuerzas para seguir. ¡Son veintiséis años soportando lo mismo, por amor a Jesucristo! Complaciendolos en todo, comportándome como una muñeca de trapo a la cual pueden manipular a su antojo (sin considerar mis sentimientos), y yo, decidí rebelarme. Hoy pago las consecuencias de aquello.

Es algo que ya no puedo seguir tolerandolo, aguantando porque ya estoy cansada de lo mismo. Es un circulo vicioso al cual no pretendo ni quiero pertenecer. El cual no quiero formar parte de un grupo de gente hipócrita, y porque no decirlo, hasta acomplejada.

Sé que para muchos sonará estas palabras una exageración, otros ni tomarán en cuenta; doy fe en ello. Pero la experiencia dice que mejor estemos tranquilos, lo mejor está por venir. Y aquí sigo esperando, aunque la busco desesperadamente, porque ya quiero largarme de un calvario al cual no pedí pertenecer, con toda la honestidad del mundo.

Espero que pueda sobrevivir un tiempo más, aunque dudo mucho. Y no es por cobardía, es porque uno se cansa de ver, escuchar tanta idiotez que hay alrededor del globo terraquio. Cansa.

Me siento a contemplar la luna y me pregunto: ¿Por qué Dios, por qué me diste una familia tan cerrada, tan complicada, tan falta de autoestima?

Y esa pregunta no tiene respuesta.