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Un blog donde se plasma pensamientos al aire, microrelatos y opiniones.
Mostrando entradas con la etiqueta Emociones. Mostrar todas las entradas
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2024/06/02

A veces...

A veces solo quisiera desaparecer. Irme y no volver jamás. No regresar al lugar donde jamás fui feliz y que por el contrario, tuve mis días oscuros y era infeliz. Algunos le llaman "hogar", otros, "familia". Yo le llamo: el infierno disfrazado de "familia".

Y... lo peor de todo, es que todos hablan de "amor", "familia", " energías buenas", "Dios"; pero son malos seres humanos. Se tapan los abusos entre ellos, anulando las emociones de la víctima (yo) diciendo: "que lo mio no es nada en comparacion a lo de ellos".

Claro, como si ser abusada psicologicamente, físicamente, sexualmente y años después, a los 26, ser violada "no es nada". Son tonterías, claro.

Sólo quisiera desaparecer...

Y la idea de suicidarme, en estos momentos, no me parece tan mala. Después de todo, el mundo ha perdido el norte,  y los valores que antes era el eje de una sociedad, ahora ya ni aparecen.

El mundo ya no es cómo antes, eso lo tenemos claro. Pero tampoco es como antes el concepto de "familia" que tanto nos han enseñado. Hoy, se ha abierto los ojos y ese concepto que antes parecía algo bonito, te das cuenta que no lo es.

Porque familia no es el apellido o la sangre. Son los valores y principios que se comparten. Donde exista calidez humana, empatia, comprensión y apertura a lo nuevo.

A veces quisiera desaparecer, porque siento que nadie va a llorar por mi. Como dijeron una vez: "aceptaré tu decisión de irte, pero no esperes que vaya a visitarte a la tumba, porque no lo haré. Pudiste luchar un poco mas".

Pero esta luz se está apagando de a poco, ¿Cuánto durará? Ya las ganas de seguir se están yendo, también. ¿Vale la pena seguir si mis sueños y metas se ven cada día más lejano?

2024/04/15

Desconcierto

 Estas ahí, pero sin estarlo.

Revisas una y otra vez tu memoria. Nada. No encuentras absolutamente nada. Quieres entender, pero simplemente no; hay algo que te impide ver con claridad el panorama. Luchas con todas tus fuerzas para comprender la situación, pero es en vano. Sientes que todo esfuerzo es inútil.

Y ahora, su comportamiento te lleva al pasado, aquel que querías olvidarlo para siempre. Sin poderlo evitar, haces la comparación entre ella y la que fue tu amiga. Y deseas no haberlo hecho... ahora es más amargo que al inicio de tus pensamientos.

Miras hacía todos lados buscando algo, pero no encuentras nada. Y te sientes sola, engañada, molesta contigo misma por haber caído en su juego. Por no haber puesto límites desde el inicio; te sientes defraudada de ti misma por haber tenido ese corazón noble y empatico.

Te encuentras en un punto en que ya no sabes que fue real y que no. Dijo ser tu amiga, pero ha demostrado todo lo contrario. Ahora lo vez, y te produce tristeza y dolor. Te abrió una vieja herida comportándose posesiva e indiferente contigo. Sólo te busca para ella estar bien, y que tú le des esa atención que ella siempre ha necesitado.

Ahora que lo piensas mejor, ella ha sido siempre una narcisista oculta y que ha salido ahora porque abriste los ojos. Y aquí hay un factor clave: ella jamás te conoció. Conoció la imagen que tu le diste, para tenerla satisfecha y así quitártela de encima por un tiempo hasta que tu te volvieras a estar bien. Lo hacías para darte un oxígeno y renovar energías.

El otro error garrafal de ella fue decirte exactamente las mismas frases que te decía tu familia. Y ahí, tu sabias como revertir la situación y tener el control. Porque todos te han minimizado, te han humillado y te han hecho creer que vales poco. ¡Cuán equivocados estaban todos!

Te sientas un momento a recoger aire, lo necesitas. Sientes que ahora estás sola de verdad, y que detrás de tu espalda llevas un Karma muy grande que debe ser saldado a como de lugar. ¡Tus pecados te han pasado factura!

Lo entiendes así. Y sientes que ya no tienes fuerzas ni energías; te dejas al abandono, dejando que todo fluya a tu alrededor. Pecaste de ingenua, pero también Pecaste lastimando a otros, aunque haya sido de manera inconsciente. Y todo se paga en esta vida. Tu precio siempre estuvo ahí, y ahora es que lo aceptas.

La tienes de amiga, pero al mismo tiempo la mantienes alejada. Ya jugaste a su juego, ahora le toca a ella jugar el tuyo, y es muy probable que salga perdiendo...y tú también.

2022/12/31

Música

Diseño, bosquejo, de una portada de disco vinyl realizado por mí (LadyMoon6)
 

Se está yendo un año más.

El tiempo ha pasado volando sin que uno se diera cuenta; al menos yo ni me di cuenta en qué momento llegamos hasta este punto. Todo fue en un abrir y cerrar de ojos. Días buenos, días malos, pero días, al fin y al cabo. 

Desde hace algún tiempo atrás, yo venía sintiéndome de alguna manera inconforme conmigo misma. Sentía que no servía para nada bueno, que no me merecía nada bueno, tampoco. Y con ello, dejaba pasar los días simplemente viéndolos seguir su camino sin mayor entusiasmo; había perdido toda ganas de ver la vida de una manera positiva.  No había nada positivo que ver, o sentir, sinceramente. 

Para mí, toda esa palabrería del positivismo, de los buenos deseos forzados lo sentía tan falso, tan hipócrita que me producía sensaciones que no podría describirlo con exactitud. No tengo palabras tampoco para hacerlo, y no me nace hacerlo. Esa es la realidad. Mi realidad. Sin embargo, este año como todos los años la música ha sido mi refugio.

Por lo general, suelo escuchar de todo un poco, pero últimamente he escuchado esas canciones melancólicas que, en estos momentos de mi vida, me produce ciertas emociones que se sienten acompañadas. Los recuerdos vienen a mi cabeza, y los pensamientos que creía olvidado, también; esos mismos que de alguna manera u otra están presente en mi día a día, y que cuando tengo aquellos ataques de crisis, todo se vuelve intensificado.

Música clásica...

Hace años escuchaba música clásica, pero conocí el rock, el pop y me incliné por la diversidad del rock convirtiéndome en una rockera. Sin embargo, de vez en cuando, sueño escuchar música clásica para relajarme, inspirarme o simplemente olvidar de lo que sea que tenga en la cabeza.

La música es mi inspiración y mi distracción, una forma de perderme fuera de la realidad que vivo en el día a día. Hay canciones con las que me identifico y hay otras, que simplemente están sonando llenándome de inspiración e imaginación.

La música es vida en todos sus abanicos, y colores. 



2022/07/26

Me odio...



Estoy en ese punto de la vida en que mi mente no sabe si seguir, o, por el contrario, renunciar a todo. Estoy a tres años de cumplir 40, y mi mente está llena de ideas de todo tipo. 

"Que si soy joven para irme de este mundo"

"Que si ya estoy vieja y no habrá nada que cambie el destino; ese cual es estar sola con el sentimiento de culpa así no la tenga."

"De igual manera todos vamos a morir"

"Lo mejor es cerrar los ojos para siempre. Igual nadie te va a extrañar."

O la más clásica de toda mi vida: "¿Crees que alguien va a llorar por ti?"

Y aunque quiero tener un poco de fe, esta simplemente se esfuma delante de mis ojos. Quisiera pensar diferente, que lo que estoy viviendo es solo una pesadilla, que despertaré en cualquier momento.

Pero no.

Y por eso me odio a mí misma. Por tener un poquito de esperanza en una parte de mi ser. Y lo hago, porque estoy consciente de que no hay salvación para esta pobre alma. Simplemente, no tendría que haber nacido. Pero yo no decidí venir al mundo, sino que decidieron por mí; en contra de mi voluntad.

Paso las noches dando vueltas y vueltas de cómo sería el perfecto suicidio. Me pregunto si es mejor hacerlo sin aviso, o, por el contrario, hacerlo avisando para que alguien lea. No sé si... Pero ese no es el punto. El punto es... que me odio a mí misma.

Me odio por no haber tenido más firmeza hace tantos años, y haberme ido de la casa. De haber empezado a realizar mi vida de manera independiente en todos los sentidos. Sin embargo, como siempre fui agradecida por todo, decidí quedarme a cuidar de mis abuelos. Una retribución a lo que ellos hicieron por mí: darme una enseñanza, un aprendizaje de vida; cuidarme en el camino sinuoso de la vida.

Aunque aprendí a fingir muy bien que "estaba bien", cuando en realidad estaba muy rota, internamente; nadie notaba que, en esas ciertas ocasiones, en realidad estaba haciendo un esfuerzo por mantener el buen ánimo, luchando contra mi propia mente que me traicionaba a cada hora, luchando contra mis propias inseguridades provocadas por, ironías de la vida, mi propia familia.

Me odio a mí misma porque tengo sentimientos, por dejarme llevar por ese sentimentalismo que me hace ver vulnerable y no proseguir con mis decisiones firmes. Que me hace quebrantar por dentro, haciéndome escuchar como mi corazón se rompe en miles de fragmentos pequeños, cuál cristal es y que me recuerda que ni yo lo puedo proteger.

¡Pero que inútil soy!

¡Que tonta soy!

¿Será que seré importante para alguien?

¿Será que alguien vendrá a mi vida, aceptando a mis demonios incluidos?

Me hago muchas preguntas, me siento insegura, tengo miedo; y, sobre todo, me odio a mí misma por no poder ser sincera con mis sentimientos, con mis pensamientos. Me odio, porque de nuevo, caí en la oscuridad en la cual no sé si podré salir de nuevo. No sé si podré ver de nuevo aquella luz al final del túnel...

Veo mi navaja, filosa y letal. Me llama... ¿vamos de nuevo a cortarnos para aliviar el dolor que llevo en mi alma?

2021/01/02

2021



No sabría decir si el año 2020 pudiese aplicar una frase que solía escuchar, actualmente no mucho, que decía: "sin pena ni gloria". Fue el año que nos cogió de sorpresa una pandemia obligando a la humanidad a encerrarse por unos meses. 

Todo cambio.

Y no volvimos a ser los mismos.

En lo personal, no había cambiado mucho para mí. De por sí apenas salía de casa, y era contados los días; pero aquellos días que lo hacía, era un respiro para mi y para mi depresión. Podría distraerme un poco, ahuyentado aquellos pensamientos que solía aparecer para ponerme un poco intranquila. Pero el año que se fue, no ayudo en nada. La depresión se asentó aún más, y llegó un momento en que me ahogaba por todo lo que estaba viviendo.

Lo peor, era que no podía decirlo en casa, porque ellos no creen en esto y piensan que con decir: "todo esta en la mente", "la vida es maravillosa" y no sé que otras tonterías más, la enfermedad va a desaparecer. Pero en fin... Me tocó lidiar conmigo misma, mi enfermedad, y encima lidiar con mi madre, una relación que no ha sido ni buena ni mala; sólo lo esencial y la cereza del pastel, también era lidiar con la enfermedad de mi abuela. Y la pena de que teníamos por el fallecimiento de mi abuelo, en febrero. 

Pero no todo fue malo. No. Hay que ser justo.

El 2020 fue el año en que terminé de transcribir una historia que estaba escrita a mano hace muchos años atrás, volví a escribir con fluidez, retomé el dibujo abstracto, también con el bordado (aunque en ese si voy a paso de tortuga), y pude dejar bosquejado algunas historias para un futuro. La inspiración había vuelto en el peor momento, y no sabría si agradecer o no. Y eso incluye, que volví, aunque por poco tiempo, al  blog. Espero seguir haciéndolo este nuevo año.

Encontré una app para mi móvil de colorear por número, Happy Color, y he coloreado algunas imágenes que para mí, son hermosas (como la de la foto que está abajo). Volví a escuchar música desde mi cuenta en Spotify, que tenía tiempo que, y apenas lo hacía. También me di tiempo para leer, y buscar la manera de ponerme al día con algunos libros, que, anteriormente, no hubiese podido terminar de hacerlo.


En pocas palabras, no fue tan malo el 2020, sólo era cuestión de ser disciplinados, responsables. Cuidarse de la mejor manera, y entender que la vida que conocíamos hasta el 2019, no volverá. Ahora es una nueva clase de vida, y como somos seres de adaptaciones, debemos hacerlo. Hay que sobrevivir en la jungla de cemento de alguna manera.

¿Qué espero, entonces, de este 2021?

La respuesta es sencilla, y corta: NADA.

No espero nada, en realidad. Este será un año muy parecido al anterior, y simplemente queda en nosotros seguir cuidándonos de la mejor manera. Si hay alguna oportunidad, aprovecharla. Simplemente queda seguir, sin esperar nada de nadie. 

¡Feliz año nuevo 2021!

 

2020/08/28

¿Generación X?


 1985.

Sólo a ti se te ocurre nacer en ese año... O, al menos que el destino te haya tenido preparado alguna sorpresa para que te haya mandando justo en ese año. Y eso jamás lo sabrás. Tampoco fuiste la única, pero te sentías así. Hubieras deseado nacer en otra época o en otro año, pero no en ese, precisamente. Tampoco en unos futuros después del 2020.

El mundo ya había empezado a colapsar de una manera silenciosa.

Brutal, ¿se podría decir? ¿O hay otra palabra que sea sinónimo de la primera palabra? Dudaba.

¡Pero que va! Las cosas no funcionan al: "es lo que yo quiero". No. Así no va la vida. Es a la inversa, se quiera o no. Es a lo que el destino quiera, cuando quiere. Pero ya estás aquí, tienes vida, y vas por el camino a tu ritmo, a tu forma de ser, a tu forma de ver la vida.

A partir del año 1981, se empezaría una nueva generación; la generación hasta 1997, los nacidos en esos años se convertirían en la "generación millenial", pero tú no estabas satisfecha con aquello. Por alguna extraña razón, te hubiese gustado haber nacido en la época denominada "generación X". ¿Aquella generación fue mejor de la que tú naciste?

Esa pregunta te ronda la cabeza, la mayoría de las noches. Pero no encuentras ninguna respuesta. Por otro lado, aunque algo contradictorio, adoras haber nacido en ese año, porque siente que tu generación es la unión de dos generaciones: pasado, X; futura (actual), Gen Z. Así que de alguna manera te sientes como aquel hijo intermedio de una familia que tiene tres hijos. 

La del sanduche.

Pero al fin y al cabo, ya estás aquí en la tierra, no puedes hacer nada. Decidieron, aquellos Dioses divinos del Universo, mandarte en esa fecha especifica, por alguna razón, y bueno... No puedes hacer mucho, la verdad. Sólo sobrevivir con ese instinto que tienes dentro de ti, porque de alguna manera u otra, lo desarrollaste de manera silenciosa. Y sin contar con que te puedes conectar con seres que no son de aquí, y con la naturaleza de manera natural. 

Lo haces con esa facilidad que despierta más dudas que otras cosas. 

"Aquí no puedo usar mis poderes. ¡Qué desgracia!"

Te resignas. Sabes que no eres de aquí, pero no puedes hacer mucho.. No puedes volver a tu verdadera tierra, porque tiene una misión aquí y ahora. Y 1985 fue el año en que se abrieron las puertas a muchas personas, pero sobre todo a ti, quien tuviste que venir a medio limpiar la casa, pero sin saber cómo. Optas por seguir ciertas corrientes, pero sin perder tu originalidad. Siendo tú misma, y con un precio un poco elevado, pues la salud mental y emocional están en juego aunque no quieras. Pero así son las cosas.

Después de todo, a pesar de todo, 1985, el año en que naciste, fue un buen año.










 

2020/08/10

Tu corazón


Podrías reírte sin necesidad de cambiar tu expresión en el rostro. También, podrías preocuparte sin necesidad de expresarlo externamente. Pero había algo dentro de ti, que te impedía ser "sincera contigo mismo", y eso estaba lejos de las expresiones del rostro, o de la forma como miran tus ojos alrededor tuyo. Es algo más fuerte, más profundo...

Todo era cuestión de dominio de personalidad, ¿verdad?

Mirabas hacia adentro de ti, descubriendo muchas emociones, y otras cosas más; pero como siempre, lo dejabas pasar. Siempre te mentalizabas de que en algún momento todo iba a terminar, sea como sea, pero habría un fin. En otras ocasiones, no pasaba lo mismo. Sentías que no habría una terminación a lo que tenías. Y todo en ti, se confundía notablemente.

Cuando veías tus cortes en la piel, sentías el motivo de tenerlo ahí, como un alivio a todas esas emociones fuertes que hay dentro de tu corazón y que buscaban alguna manera de salir, pero no encontraba el camino. Y tú luchabas de manera ferviente para que no salieran y lastimara a alguien; querías que aquello permaneciera ahí, guardado bajo siete llaves.

Luego tenías en un cajón del escritorio, una libreta con hojas blancas que te servían para dejar escrito o dibujado lo que pasaba por tu cabeza, lo que tenias en tu corazón. Ambos heridos por la furia de la depresión que te aquejaba ya un tiempo. Y que con su inconforme ataque, en las noches en tus momentos más vulnerables, lo volvía hacer con más intensidad.

Tu corazón ya no daba más.

Tu mente estaba en blanco y saturado de muchas ideas. Pensamientos que corrían a la velocidad de la luz.

Tu ser estaba cansado.

Tu alma pedía a gritos irse de este mundo terrenal.

Volvías a mirar tus apuntes. Volvías a revisar cada palabra, cada dibujo abstracto que hacías y quedabas conforme, no satisfecha, pero sí conforme. Hacías lo que podías, con las ganas que tenías, y cuando tu mente y tu corazón no te atormentaba con sus cosas negativas. No le dabas nombre, tampoco querías hacerlo. Lo querías dejar así, al aire. Al ambiente. Que vuele a donde quiera volar.

Tú ya estabas cansadas, y todavía faltaba una cosa más por hacer: realizar un par de cortes en tu lienzo piel...  



2020/07/16

Al filo de la muerte



Te despiertas toda sudada, perdida en el tiempo y en el espacio. Otra noche, otra pesadilla. Esto ha sido así ya desde unos meses atrás, cuando sufriste una recaída y en tu desesperación de irte de este mundo, tomaste tu preciada navaja y empezaste hacerte los cortes en tu cuerpo.
Siempre en zona de no visibilidad.

Recuperas de a poco la respiración, vas calmando tus latidos del corazón, que por un momento te hizo pensar que se saldría del pecho. Respiras hondo, cerrando los ojos: "esto ya pasará", te repites una y otra vez.

Es las dos de la mañana, y esta vez te sientes más adolorida y perdida que otras noches. Supones que es normal, porque de a poco vas perdiendo sangre. Sonríes con nostalgia, porque sabes que si te vas de este mundo, tu perrita no tendrá la seguridad de ser bien atendida.

Por ella te quedas.

Por los humanos, no. Los humanos no valen la pena, en realidad. Porque ellos son buenas personas de frente a ti, pero malas a tu espaldas. Igual, tú nunca te enteraste de absolutamente nada porque siempre has vivido apartada del resto, hundida en la música que suena a través de los audífonos que siempre llevas.

Tú siempre has practicado el famoso llamado "distanciamiento social".

Te acuestas de nuevo, sabiendo que no encontrarás conciliar el sueño como horas atrás, y quieres evitar aquellos pensamientos que te atormentan día tras días, noche tras noche. Coges un libro, el primero que encuentras, prendes la lámpara de noche y te pones a leer.

Tu perrita se acurruca en tus pies, y sigue durmiendo. Por esa noche, es ignorante de lo que sientes, de lo que estás pasando. En la mañana, se apega a ti, y no te deja tranquila, intuye que sientes algo malo. Intuye que tal vez, un dia o una noche, decidas irte para siempre...

2020/07/09

Al caer la noche













Llega la noche y con ella  la quietud de la misma. Estás sola en casa, y das las gracias por ello; no quieres rendir cuentas, tampoco quieres hablar de lo que ha sido el día, ni de como te has sentido. Sabes que jamás te tomaran en cuenta con respecto a tu salud mental y emocional.


Tu familia es algo hipócrita, tal como lo es la sociedad en la que se vive. Por delante demuestran su "preocupación" por ti, pero en la intimidad, es una indiferencia total.

Guardaste falsas esperanzas si pensaste que habría algún cambio de ellos para contigo. Y lo hiciste de una manera ingenua, que ahora, al caer la noche, podría perderse para siempre.

Siempre pensaste, o te hacías la pregunta que rondaba por la cabeza: "¿me extrañaron si algún día yo decido morir?" No sabrías la respuesta si ese día llega. Tampoco es que te interese mucho tener conocimiento de aquello.

Te encierras en tu cuarto como todas las noches cuando empieza a caer, lo tienes tarea pendiente por hacer, salgo una: sacar tu preciada navaja, y empezar hacer el trabajito de todas las noches. 

Cortarte hasta sangrar, aunque tu no sangras cuando te cortas por ti misma. Pero te gusta sentir el filo del la navaja en la piel, te gusta cuando empiezas a sentir ese dolor del corte, porque sabes que es la única manera de soportar todo ese cúmulo de emociones autodestructivas.

Porque es la manera de mantenerlas tranquilas.

Al caer la noche, solo buscas de manera silenciosa, cerrar los ojos y quedarte ahí... para siempre.

2018/12/25

Navidad

Era un hecho que siempre Diciembre se convertía en ese mes de tragedias: madre naturaleza mostrando su furia, ruptura de relaciones, peleas infantiles, heridas reabiertas, y un largo etcétera.  Era ese mes en el cual las noticias tristes siempre hacían acto de aparición sobre las cosas buenas.

Pero no todo era así.

No era puras noticias negativas, o de tragedia.

En algún momento, cuando estabas sentada en el banco del parque reflexionando sobre el porqué siempre pasa algo  triste en este mes, una idea vaga apareció en tu mente, y quizás eso tendría alguna validez, o al menos, algo de sentido común.

Las "cosas negativas" que le suceden a ciertas personas en este mes en realidad podría ser algo positivo, y si alguien te escuchara decir aquello te preguntaría ¿Cómo? Y tú no sabrías que responder, ¿o sí?

Y tu mente unió todos los cabos sueltos. Creo una hipótesis que pudiera tener alguna validez sólida, y que se acercaría al pensar en el actual tema de las energías y su forma de fluir en las vidas de las personas. Aquella teoría rondaba por tu cabeza, y tú, inconscientemente, lo aceptabas como si fuera un hecho real, y ya verificado.

Esa teoría no sería algo más que un: "en este mes de diciembre han pasado eventos que lastiman, hieren, duelen, que deja a la persona con preguntas y no respuestas, pero sí las tienen, y es nada más y nada menos que un cambio de energías, y si uno no lo puede hacer por voluntad propia, lo hará el Universo por ti, porque es tan sabio como la madre naturaleza. Aquellas "rupturas" no sería más que un cambio de aires, porque ese entorno que estaba alrededor tuyo no te ayudaba a crecer, ni avanzar hacia ningún lado. Por ende, el Destino con el Universo se unieron para separarte de aquellas personas que no te valoraron en su momento, y que en algún momento de la vida, se darán cuenta de su grave error. Que hay  situaciones que no son manejables con las propias manos de uno."

Suspiraste mirando al cielo, rogando que esa pequeña teoría sea en realidad una verdad. Pero desgraciadamente, las cosas, como las respuestas, siempre llega tarde.

2018/10/15

Noches de luna

Esta noche el cielo está despejado, y la luna se hace presente. Inconscientemente la busco con la mirada hasta que la encuentro, y me quedo ahí, observándola lo hermosa que es.

En noches como la de hoy, me pregunto si la luna sentirá lo mismo que yo, o si esta ahí para consolarme de mis conflictos emocionales que tengo. Me pregunto si tendrá alguna respuesta.

Luego miro a su lado y veo par de estrellas brillar. Y yo me siento como un lobo solitario que esta perdido, o que añora encontrar a su mate para toda la vida.

Suspiro perdiéndome en mis propios pensamientos, de aquellos que provocan conflictos internos con mi ser, y que instantáneamente me agarro la cabeza cerrando los ojos para detener esas olas de emociones e ideas que me provoca crisis existenciales.

Abro de nuevo mis ojos, contemplando la hermosa luna, y me digo a mi misma: soy una loba solitaria hasta que llegue mi mate.

2018/01/05

Corazón negro

Estabas sentada en tu banca de siempre. El aula era pequeña, pero eso no era el problema, ya que los estudiantes eran pocos. Menos de treinta. Te pusiste los audífonos, abriste la aplicación de música en tu móvil y te perdiste en tu mundo.

Un mundo lleno de sueños e ilusiones. Donde todo era mejor a lo que estabas viviendo en la vida real. En donde tenías amigos con quien compartir, eras extrovertida y sociable, en donde podías hacer lo que querías hacer sin rendir cuentas a nadie.

Porque era tu vida.

Pero sabes que no es así. Sabes que no eres extrovertida ni sociable, que vives en una jaula de oro con una familia que no comprende que tu padeces de una enfermedad mental, que puede ser salvada pero que no quieren, porque más les importa el dinero que tu bienestar. Que eres consciente que eres introvertida y que tus problemas te los guardas para ti. Que tienes amigos, pero que llevan una vida social diferente a la tuya.

Juraste no cargarles tus problemas a ellos, pues ya tienen sus propios problemas para agregar otro. Seguías escuchando música, y tu mente se perdía... empezaste a no interesarte en nada y que por un momento pasó por tu cabeza la idea de tener un corazón negro... y frío.

Tener ese corazón oscuro que no lleva emociones ni siente nada. Aquel que sólo cumple la función de latir para llevar oxígeno por todo tu cuerpo, porque dos seres decidieron por ti, en tenerte con vida.

Quisieras ser ese corazón negro que no le importa nada; tampoco se preocupa por los otros que te rodean.

Alzas la cabeza y el curso está casi vacío. Suspiras quedamente, sabiendo que no podrás tener ese corazón negro que tanto anhelas. Porque inconscientemente, te gusta entregarte a los demás de una manera desinteresada, y siempre con la bondad en la palma de la mano.

Sabes que no conseguirás ese corazón negro, porque así lo tengas, hará cosas buenas, y va ayudar a los demás y se preocupará para que todos estén bien y sean felices. Aunque tú no lo seas.

Aunque tú estés siempre en las sombras velando por el bienestar de los demás, de las personas que son muy importantes para ti.

Al fin y al cabo, eres un ángel mixto. Con su lado blanco y su lado negro. Pero ángel...